martes, mayo 4

Huracanes en el Pacífico Sur/Oeste, aula oceánica del velero Tin Tin


HURACANES EN EL PACIFICO SUR/OESTE

En un anterior artículo titulado ZONA DE CONVERGENCIA, ya comentamos cual era la incidencia de este fenómeno en la formación de los huracanes. Ahora vamos a centrarnos en los ciclones tropicales que afectan al Pacífico SW.

En una navegación de crucero por áreas tropicales (entre las latitudes de 23º27' N y 23º27' S) la posibilidad de encontrarse con un huracán, supondría, en el mejor de los casos, una muy desagradable y crítica experiencia. Por ello es de vital importancia respetar los periodos y las áreas donde estos monstruos meteorológicos se pueden desarrollar. En el hemisferio Norte la sesión de los huracanes está comprendida desde el mes de Junio al mes de Noviembre, y en el hemisferio Sur entre los meses de Noviembre y finales de Abril.

Prácticamente la mitad septentrional del litoral australiano, Vanuatu, Fiji y Samoa, se ven afectados en su época (mediados de Noviembre a principios de Mayo) por los huracanes, llamados Willy-Willy por los australianos. En la imagen se pueden observar los tracks (los recorridos) que han realizado estos fenómenos desde el año 1970 hasta el 2004 por la cara Este y Norte de Australia.


En la siguiente imagen se puede consultar cual es el porcentaje de huracanes al año en relación con las áreas que se muestran. Como podéis comprobar existe un amplio cinturón, tanto del Pacífico como del Indico Sur donde se han registrado estos desbastadores fenómenos naturales. Los diferentes colores indican el área donde hay mayor o menor incidencia de afectación.


Cuando nosotros recalamos en Australia, lo hicimos en el estado de Queensland, concretamente en la ciudad de Bundaberg en el mes de Noviembre de 2011. Y precisamente estando amarrados a la Marina de Bundaberg, fuimos espectadores de la formación y evolución de una tormenta tropical, que suele ser el primer estadio en la creación de un huracán. La imagen corresponde al día 22 de Diciembre de 2011 y está editada por el Servicio Estatal Meteorológico de Australia. En ella se pueden observar dos áreas indicadas con un círculo que contiene una L (baja, low, presión) Estos puntos corresponden a dos formaciones de bajas presiones, bien organizadas y con todas las características para transformarse en huracán. A la baja situada al Este del estado de Queensland, le pusieron el nombre de Fina y fue el primer fenómeno tropical de la nueva temporada.


En la siguiente imagen se ve el recorrido previsto por el Fina y su posible área de afectación. También se puede localizar la localidad de Bundaberg donde nos encontrábamos en ese momento a bordo del Tin Tin. La situación era inquietante, estábamos demasiado próximos a la zona por la que pasarían los vientos mas violentos de la tormenta tropical.


El pronóstico para el día 23 de Diciembre era más preocupante aún. En la imagen se ve una baja de 997 mb de forma muy circular aproximándose más al Sur y al Oeste de lo anteriormente estimado. Una inmensa área de importante nubosidad/precipitación (de color verde y azul) se encontraba entre Australia y Nueva Caledonia (la isla de forma alargada) llegando a extenderse hasta el archipiélago de Vanuatu.


Pero si acudíamos a otro producto meteorológico de previsión, se podía estimar que para el día 23 de Diciembre, la baja presión impactaría directamente sobre el lugar donde nos encontrábamos, Bundaberg. Ante esta situación, toda la Marina se puso en estado de alerta, se repartieron instrucciones por escrito en las cuales se daban una serie de protocolos a seguir ante la irrupción de un fenómeno adverso de esta magnitud. La parte oriental de Australia está acostumbrada a este tipo de situaciones ya que, con mayor o menor impacto, todos los años reciben la visita de alguno de estos fenómenos en sus diferentes estados de desarrollo.


En la siguiente carta meteorológica se muestran las áreas que iban a ser más afectadas por los fuertes vientos (en la columna de la derecha tenéis la relación del color con la intensidad del viento en nudos). El fenómeno arrumbaba hacia el Sur, por lo tanto rápidamente dejaría de “alimentarse” de las fuertes corrientes de convención que se producen en las áreas cercanas a los trópicos como consecuencia del alto nivel de humedad y temperatura (estos fenómenos se pueden dar cuando la temperatura de la mar supera los 26º/27º) Pero otro efecto meteorológico se iba a producir por el hecho de la traslación de la baja hacia el Sur, y es que precisamente al entrar en el Mar de Tasmania (por debajo de los 27º de latitud), el aporte de aire muy frío proveniente de la Antártida, ocasionaría un enorme contraste entre las dos masas de aire y ello posibilitaría una rápida profundización de la baja. De todas formas parecía que la tormenta tropical Fina derivaría rápidamente a una borrasca extra-tropical pero sin tener las características de un huracán.


En la imagen que continua se observa el nivel de temperatura que adquiere la superficie del mar en estas fechas, concretamente corresponde al día 26 de Diciembre de 2011, ya metidos en el verano austral. Un detalle curioso es que justamente al paso del paralelo por la localidad de Brisbane (éste separa el Mar del Coral, hacia el Norte y el Mar de Tasmania, hacia el Sur) y justamente un poco mas abajo de Brisbane, se puede observar un color azul intenso que corresponde a una masa de agua muy fría proveniente de altas latitudes y que conforman las características habituales del Mar de Tasmania. Por otro lado se puede también observar los diferentes remolinos que se producen en la zona de separación (zona de color amarillo) entre las aguas cálidas tropicales (color rojo) y las frías que ascienden desde la Antártida (color azul) El “choque” entre estas dos masas de agua con muy diferentes características y contando con la estimable ayuda del efecto de Coriolis (efecto relacionado con la rotación de la Tierra) producen las corrientes oceánicas que tan evidentemente se pueden observar en la imagen.
Pero volviendo al tema de los huracanes, como fenómeno más significativo y peligroso de este área del planeta, vemos en la siguiente imagen cual fue el recorrido y la zona afectada por un huracán en el año 2008 el cual impactó directamente contra la costa NE de Australia. En el centro de los circulitos que marcan la posición con la fecha, hay un número que indica la categoría del fenómeno. Este huracán aparece por la parte superior derecha de la imagen como de categoría 3. Al pasar el meridiano 155º E se convierte en categoría 4. Y al acercarse a tierra llega a su máximo nivel de fuerza y destrucción alcanzando el nivel de categoría 5. También se puede observar como al introducirse en tierra, su fuerza decrece muy rápidamente al carecer del “alimento” que suponen las aguas calientes de esa área del océano en pleno mes de Febrero.


Esta otra imagen transformada de un radar meteorológico, nos muestra la forma circular de un huracán maduro, su giro en el sentido de las agujas del reloj y también un ojo perfectamente definido. Este huracán arremetió contra la costa australiana en el mes de Marzo de 2005 sin haber terminado de desarrollar todo su potencial, afortunadamente.


Estos fenómenos son tan impresionantes, desarrollan tal fuerza y pueden producir tal nivel de destrucción, que países como Australia mantienen un muy estrecho seguimiento con el fin de poder determinar con tiempo suficiente cual será el área afectada, poner a la población sobre aviso e intentar en lo posible minimizar los daños. Y a tal efecto este país dispone de una red de toma de datos muy extensa con numerosas balizas marinas. La siguiente imagen corresponde a la variación de presión registrada por una de esas boyas al paso de una tormenta tropical. Una caída vertiginosa que indica niveles muy importantes en la fuerza del viento.


El resultado de todo esto es la creación de un fenómeno natural que dispone del mayor potencial de destrucción existente en nuestro planeta. Aunque hay que reconocer su extraordinaria belleza vistos desde el espacio, a cientos de kilómetros de la tierra, alejados de la mar y de sus costas...





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