sábado, marzo 7

El Tin Tin surca las aguas de Malasia


69.- DE NUEVO SURCANDO AGUAS DE MALASIA


 
Desde el último reportaje fotográfico comentado que subimos a este espacio (68.- NAVEGANDO POR AGUAS TAILANDESAS Y MALAYAS) hemos ido reportando prácticamente a diario diferentes crónicas sobre el día a día de nuestro periplo en esta sesión de navegación 2015 en el blog especial LAS SINGLADURAS DEL VELERO TIN TIN. Hasta el día de hoy enviamos más de cuarenta crónicas con la intención de manteneros informados y sabemos de muchos seguidores que nos ubican a través del Google Earth aprovechando las coordenadas que facilitamos de los puntos de fondeo. Ahora nos encontramos en Langkawi, una gran isla que pertenece a Malasia y que se sitúa muy próxima a la frontera con Tailandia y aprovechando la buena señal de Internet que disponemos, actualizamos el presente blog con este nuevo reportaje fotográfico/comentado que pretende ser complemento de las crónicas anteriormente mencionadas. 



La gran isla de Langkawi (320 kilómetros cuadrados) se localiza en el Mar de Andamán y tiene a su alrededor 99 islas, conformando un archipiélago también conocido por “La joya de Kedah”. La isla principal tiene unos 95.000 habitantes, su capital es Kuah y goza de un régimen económico especial duty-free (libre de impuestos). El nombre de Langkawi, en la lengua local, significa “águila marrón rojiza” y afortunadamente no se refiere a una leyenda ya que se ven muchos individuos de ésta especie sobrevolando por todas las islas. La economía tradicional basada en la agricultura y en la pesca está siendo rápidamente superada por una economía cuya principal fuente es el turismo, tomando en consideración la belleza natural, virgen y ecológica de la isla y que es alentada por un importante apoyo gubernamental.



Con el Tin Tin estamos recorriendo la parte W y SW del archipiélago que es la que está a sotavento y protegida de los principales vientos en esta época, los monzones del NE. Estamos recalando en varias de las grandes islas que rodean a la isla principal y disfrutado de paisajes impresionantes bajo una climatología tropical donde las máximas temperaturas rondan los 33º y las mínimas los 23º.
 

La mayoría de las islas son muy abruptas y contienen una exuberante vegetación que invade hasta los lugares más inaccesibles. A excepción de la isla principal, el resto están prácticamente inalteradas, no existiendo caminos ni sendas por donde introducirse en el interior de la foresta a excepción de una muy estrecha franja litoral salpicada por pequeñas playas entre altos acantilados.



Hay muchos y bonitos parajes para fondear en aguas someras y muy protegidas. De vez en cuando hacen acto de presencia grandes cumulonimbos que descargan alguna que otra tormenta al atardecer o entrada la noche, pero lo normal es que brille el sol o se pueda admirar cielos repletos de estrellas.
 


La presión del turismo náutico es mucho menor que en la vecina Tailandia y por estas aguas no es difícil encontrar lugares solitarios donde largar el hierro y pasar unos días en las más completa tranquilidad y aislamiento. Solo algunas pequeñas embarcaciones tradicionales de pesca dedicadas a la captura de calamares, osan iluminar el horizonte nocturno con sus resplandecientes luminarias.
 
 

Con la ayuda de la embarcación auxiliar y nuestro nuevo motor fuera borda, accedemos a tierra y exploramos las proximidades con relativa facilidad. Para ello debemos de asegurarnos que el Tin Tin queda seguro en el fondeo con la suficiente cadena largada y que la meteorología será propicia para las próximas horas ya que en estas islas tan elevadas pudieran darse cambios súbitos en la intensidad del viento.

 
Acceder a las playas, sean grandes o pequeñas, es siempre un momento de alegría donde da comienzo otro tipo de exploración. En las proximidades no es difícil encontrar parches de arrecife donde a bajamar se pueden obtener bonitas conchas y admirar peces de los más variopintos colores. En la misma playa las aguas mantienen una temperatura media de 27º lo que propicia largos y frecuentes baños.
 
 

 
Como ya comentamos estas islas están prácticamente inalteradas gracias a la poca presión turística y al mantenimiento de una foresta cerrada y primitiva que asegura la supervivencia de muchos animales autóctonos. Entre ellos los monos son los más atrevidos y curiosos apareciendo en el momento y lugar más inesperado. Como primates que son exteriorizan su gran curiosidad y en ocasiones se muestran descarados o huidizos, dependiendo de su estado de ánimo y de las oportunidades que tengan de conseguir algo de comida fácil.


 
Si nos pudiéramos adentrar un poco en el interior de la jungla, rápidamente aparecerían otros animales no tan curiosos y mucho más inquietantes. En la misma playa hemos visto grandes lagartos que superan el metro de longitud, arañas enormes de vistosos colores, rapaces de varios tipos, ardillas e incluso una especie de gallinacea que no sabemos identificar y nos consta que en el interior de la foresta hay abundancia de jabalís y serpientes entre las que se encuentra la cobra.
 

 
Desgraciadamente las aguas no son todo lo transparentes que desearíamos. Por estas costas existen multitud de ríos que transportan ingentes cantidades de material vegetal en suspensión y ello hace que el tono del agua sea permanentemente de un color verdosos. De todas formas el color de las aguas muestran un fenómeno natural y pese a la falta de visibilidad no se entendería el medio sin el disfrute de la mar.
 


Aunque no todo es positivo, ya que de vez en cuando nos topamos con áreas donde abundan las medusas siendo algunas de ellas muy ponzoñosas para el ser humano. Afortunadamente en esta época (estación seca) los especímenes más peligrosos no son habituales ya que frecuentan estas aguas en los meses de verano. No obstante en la imagen que sigue podéis ver la afectación que sufrió Isabel en el brazo derecho al ponerse en contacto con una medusa solamente urticante. 
 
 
Por ello, cuando tenemos que bucear (como por ejemplo para limpiar la hélice y revisar el conjunto de la obra viva del barco) solemos enfundarnos en estos trajes de licra que nos mantienen aislados de posibles encuentros con las medusas. Estos equipamientos los conseguimos hace años navegando por la costa australiana donde son muy habituales e incluso obligatorios en muchas playas dependiendo de la época del año.
 


Las medusas suelen moverse habitualmente por zonas de corrientes las cuales aprovechan para desplazarse con facilidad. Y son en estas áreas donde muchas veces está el Tin Tin fondeado. En las playas también existe el riesgo de encontrarse con algún espécimen ponzoñoso, pero es más difícil.



Seguimos sorprendiéndonos de la capacidad que tiene el ser humano para destruir su entorno, pero como nos ha dicho un amigo en el Facebook (Velero Tin Tin) “Lamentablemente triste, pero más triste es la explosiva mezcla entre la pobreza y la inconsciencia” ¿ qué le podemos decir a esta gente humilde que intenta buscar el sustento de su familia esgrimiendo estas artes de pesca? Ya comentamos en varias ocasiones que tanto Malasia como Tailandia están sufriendo una pesca desmesurada a todos los niveles, utilizando los sistemas extractivos que están a su alcance y todo ello auspiciado por el consumo interno y el gran incremento del turismo. Nos consta que existe una regulación específica a niveles de estado en materia de pesca, pero no hay medios para hacer cumplir la ley y en su caso muchas familias pasarían periódicamente por malos momentos. La situación no tiene solución, por ello vaticinamos un caos ecológico marino para los próximos años.

 


Por el momento este generoso mar parece que puede satisfacer todas las bocas que esperan un pescadito fresco y con muy malos augurios para el porvenir. Mientras tanto nosotros nos dejamos llevar por el viento y vamos recalando en parajes que aún están sin tocar, al menos por el interior de las tierras emergidas.



Compartimos aguas con algunos de los inmortales de este planeta que a bordo de impresionantes yates surcan los mares no dejando indiferentes a nadie. El barco de la siguiente imagen es un yate privado de unos sesenta metros de eslora y de bandera inglesa. Cuando nos acercamos a él en nuestra derrota debida, fuimos sorprendidos por un helicóptero militar que nos sobrevoló por unos instantes. No cabía duda, el portentoso yate pertenecía a un inmortal cuya identidad quedaría oculta por el ruido originado por las fuerzas armadas malayas. 
 

Sin necesidad de que nadie nos proteja, nos cuide y nos atienda y con la conciencia muy tranquila, fondeamos poco más allá y de nuevo nos dispusimos a disfrutar del medio natural en el que nos encontramos. El aislamiento y la autosuficiencia configuran la esencia del transmundista y sin desmerecer otros escenarios, nuestras mentes encuentran sosiego y descanso cuando le hablamos de tú a tú a la misma naturaleza.
 

Por el mundo vamos haciendo amigos de toda clase y condición. En esta ocasión fuimos sorprendidos por Cheung y Xin, una pareja de chinos, técnicos en control de calidad en su país, con quienes habíamos confraternizado días antes. Al ver el Tin Tin, ni cortos ni perezosos, se hicieron con los medios que tenían a su alcance para hacernos una visita.
 

 
Cuando se enteraron de que aparte de ser navegantes también éramos escritores, se interesaron mucho por el tema, y a pesar de sus obvias limitaciones con el idioma, consideraron que nuestras experiencias escritas podían ser un buen material para presentar en China y con ellas fomentar una actividad e industria náutica que está en franco crecimiento y expansión. Obviamente asentimos con toda humildad y quedamos a la expectativa.



Por el momento estamos enfrascados trabajando en nuestro tercer libro ENTRE MAR Y VIENTO (Volumen II Océano Pacífico) el cual, si todo va bien, saldrá al mercado en el transcurso de la siguiente visita a España. Esta nueva publicación constará de más de seiscientas páginas y está escrita entre los dos. Mientras que Isabel relata el viaje del Tin Tin a través del Pacífico, al igual que realiza en su anterior obra MECIDA POR LAS OLAS, Guillermo va introduciendo diferentes temas que corresponden a los aspectos técnicos o psicológicos que afectan directamente a los navegantes de crucero. Estos nuevos trabajos deben de ser considerados como una ampliación y actualización del libro DESDE LA MAR.
 


En un par de semanas a lo mucho, volveremos para Tailandia e iremos navegando despacio hacia el norte hasta recalar de nuevo en la marina de Krabi. Tenemos previsto volver a España a partir de mediados del próximo mes de abril y será a partir de esta fecha cuando estaremos disponibles para realizar conferencias, cursos (en tierra y a flote) y en general a disposición de todas aquellas entidades y organizaciones que deseen contar con nuestra presencia. A los interesados les rogamos se pongan en contacto con nosotros a través de velerotintin@gmail.com.

A los familiares, amigos, lectores y seguidores en general desearos una feliz transición del invierno a la primavera esperando veros pronto personalmente y que este nuevo reportaje sea de vuestro agrado, deseando como siempre que nos dejéis vuestras opiniones y comentarios. Recordar que hasta que no demos por concluida la temporada de navegación, continuaremos enviando crónicas al blog de las singladuras LAS SINGLADURAS DEL VELERO TIN TIN Un cordial saludo para todos. Isabel&Guillermo


SOBRE LAS PUBLICACIONES

La primera edición de MECIDA POR LAS OLAS (Volumen I, Océano Atlántico) está en estos momentos agotada y será a partir del próximo mes de mayo cuando salga la segunda edición.

El libro DESDE LA MAR en su segunda edición, está disponible y los interesados en su adquisición deben de acceder al blog específico de venta LIBROS VELERO TIN TIN y tras el pedido recibirán las unidades en un plazo máximo de 24 horas a través de la empresa MRW.

La nueva publicación ENTRE MAR Y VIENTO (Volumen II, Océano Pacífico) saldrá al mercado a partir del mes de mayo y sobre su presentación y condiciones de venta informaremos debidamente a través de este medio.
 
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