lunes, mayo 16

Curso de navegación nocturna, la tripulación del velero Tin Tin en España

CURSO DE METEOROLOGÍA PRÁCTICA
EN GIJÓN

Los días 10, 11 y 12 de junio de 2016, impartiremos un nuevo curso de meteorología práctica en Gijón, concretamente en las instalaciones del Puerto Deportivo Marina Yates del Principado (Muelle de la Osa s/n Puerto del Musel) enmarcado dentro de las actividades programadas para las JORNADAS DEL MAR 2016.


El curso tiene una duración de 15 horas, tenemos disponibilidad para un máximo de 20 alumnos, el precio es de 40 euros, las inscripciones se realizarán a través de velerotintin@gmail.com y el PROGRAMA es el que sigue a continuación:

Viernes 10 de junio de 2016:
De 19.30 a 22.30
Teoría: variables meteorológicas realmente importantes
Trabajo: elaboración de fichas técnicas/prácticas
Sábado 11 de junio 2016:
De 09.30 a 13.30
Práctica: determinación de los sistemas meteorológicos
Práctica: análisis del campo de la presión
De 16.00 a 20.00
Práctica: análisis de vientos y corrientes predominantes
Práctica: análisis, previsión del tiempo y altura de las olas
Domingo 12 de junio 2016:
De 09.30 a 13.30
Práctica: previsión del tiempo y altura de las olas


INSTRUCCIONES PARA LOS ALUMNOS
1.- Los interesados deberán realizar las inscripciones previas poniéndose en contacto con nosotros a través de la dirección de correo: velerotintin@gmail.com 

2.- El inicio oficial de este curso tendrá lugar el viernes día 10 de junio a las 19.30 horas, pero para aquellos interesados que puedan o deseen acudir media hora antes, o sea a las 19.00 horas, nosotros ya estaremos en las instalaciones y podremos comentar todos aquellos aspectos previos que puedan ser de tu interés.

3.- En el transcurso de este primer día (viernes día 10) los alumnos deberán confeccionar 12 fichas técnicas (eminentemente gráficas). Para ello se portará al curso un grupo de 20 hojas (A4) blancas, orientadas de forma horizontal y grapadas por la esquina superior izquierda. 

4.- Durante el sábado (día 11) y domingo (día 12), los alumnos deberán resolver 20 ejercicios contenidos en hojas de tamaño A3 y A4 que suministramos nosotros. La resolución de estos ejercicios se realizará con la asistencia de las fichas técnicas obtenidas el primer día. 

5.- Los horarios de inicio de los diferentes días son rigurosos y por lo tanto rogamos la máxima puntualidad. El horario del término de los mismos, podría extenderse ligeramente sobre el horario establecido. 

6.- Material personal que deberá portar el alumno:
- Lápiz blando normal
- Lápices de color rojo y azul
- Goma de borrar
- Compás sencillo
- Regla
- Calculadora sencilla
- Libreto de folios A4 que se indica en el apartado 3.- 

PUBLICACIONES DEL VELERO TIN TIN
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77.- CURSO DE NAVEGACIÓN NOCTURNA EN ASTURIAS

Los pasados días 12 y 13 del presente mes de mayo, tuvo lugar en aguas próximas a Gijón el primer curso de NAVEGACIÓN NOCTURNA en Asturias organizado por la Escuela de Navegación Sermain quien contó con nuestra colaboración como instructores. Alfredo Florez, director de la escuela, nos acompañó en la iniciativa aportando también su extensa experiencia como navegante y docente. Este curso tuvo una duración de quince horas divididas en dos periodos. El jueves día 12 dimos una charla teórica de tres horas en el aula de la escuela donde se trataron temas relacionados principalmente con la seguridad. Dada la escasa experiencia de los alumnos en este tipo de navegación, era necesario instruirlos convenientemente con el fin de asegurar una experiencia practica sin incidentes y así mismo fomentar un desarrollo adecuado en sus futuras navegaciones nocturnas. El viernes día 13 comenzaba el curso práctico con una duración de 12 horas en la mar, siendo a las 21.00 horas el momento convenido de encuentro entre los alumnos y la tripulación en las instalaciones de Marina Yates del Principado.

La embarcación con la que se realizó el curso es un catamarán marca Lagoon 440 (13,40 metros de eslora) una unidad muy adecuada para este tipo de eventos ya que asegura unas condiciones óptimas de seguridad y confort. Contamos a bordo con un grupo reducido de alumnos con el fin de poder ofrecer una atención personalizada y específica que asegurase una experiencia de alto nivel de formación práctica.


A medida que fueron llegando los alumnos, se les fue asignado camarote y material de seguridad personal. Posteriormente hubo una primera toma de contacto con el catamarán donde todos fueron familiarizándose con la embarcación y sus características tanto en el exterior como en el interior. Los alumnos tenían poco tiempo para conocer la unidad antes de que la noche llegase cubriéndolo todo con un manto de misterio e incertidumbre.


El conjunto de maniobras en un barco de estas características pueden llegar a ser complejas, por ello se dieron instrucciones de aquellas que específicamente se iban a usar en el curso. Como corresponde a una navegación nocturna tradicional y de crucero, sólo se usaría como plano vélico de propulsión la vela mayor y el génova. Las previsiones de viento aseguraban que los motores quedarían en silencio poco después del zarpe.


El crepúsculo vespertino avanzaba a buen ritmo y un cielo encapotado y amenazante aligeraba los ánimos y todos nos pusimos mano a la obra con el fin de dejar listas las maniobras de las velas. Una mayor de grandes dimensiones precisó de un tratamiento específico quedando lista para izar con su primer rizo tomado. Memorizar los cabos principales de la maniobra, los stopers que asistían en la misma, los winches eléctricos que cazarían las diferentes drizas y escotas, etc. fueron los primeros cometidos imprescindibles para asegurar unas maniobras limpias y sin incidentes dada la cercanía de la noche y la carencia de visibilidad que la acompaña.



Posteriormente se realizó la maniobra de desatraque a la que contribuyó el conjunto de los alumnos. Unos asistían en tierra, otros a bordo por los costados y otros observaban la maniobra desde el puente. Se encendieron las luces de navegación, se pusieron en servicio el radar y el plooter de navegación junto con el resto de la instrumentación electrónica. Se comprobaron las bombas de achique, el estado de las baterías, la correcta recepción/transmisión a través de la emisora de VHF (canal 16), el correcto cierre de las múltiples escotillas, la firme estiba de la embarcación auxiliar, etc. todo ello enmarcado en un protocolo de seguridad especifico para los zarpes.


Una vez libres de maniobra, enfilamos la bocana de la marina y pusimos rumbo norte para ir saliendo poco a poco hacia aguas abiertas. Mientras tanto íbamos preparando la maniobra para izar velas, la cual se completó con una vela mayor con un rizo y el génova al 75%. Cuando las condiciones pueden ser hostiles se puede poner en serio riesgo la integridad de las velas e incluso la jarcia firme. Por ello, normalmente, y tratando de prever cualquier tipo de adversidad durante la noche, la mayoría de las embarcaciones de crucero reducen, al menos, un tercio la superficie vélica expuesta al viento. Con ello se procura conseguir un mayor control de la situación cuando la atmósfera se muestra inestable como era el caso que nos ocupa. También hay que tener presente que un incidente o accidente de uno de los tripulantes, siempre compromete gravemente al resto de la dotación. Y estas circunstancias pudieran ser aún mucho mas graves cuando a bordo solamente hay dos personas, como es el caso de la mayoría de las tripulaciones con un proyecto de circunnavegación.



La noche se echaba encima a gran velocidad y las últimas instrucciones con la designación de guardias completó una fase inicial que nos introduciría de lleno en la navegación a vela con la parada de los motores. Respecto a los riesgos para la tripulación, es de destacar que en la oscuridad las posibilidades de una mala estimación o perspectiva de lo que te rodea de forma mas inmediata, puede originar accidentes personales importantes. Y estos accidentes pueden así mismo comprometer la seguridad del resto de la tripulación en las labores de ayuda o socorro. Una maniobra por la cubierta, pudiera dar como resultado un dedo de la mano o del pié contusionado o roto, una importante contusión en la cabeza como consecuencia de la manipulación del tangón/botavara o en el peor de los casos una caída al agua.


Los pronósticos meteorológicos no eran buenos ya que, si se cumplían, tendríamos vientos de componente W al WNW de 20 nudos o más con lluvias ligeras pero persistentes (nubosidad estratiforme) como consecuencia de la afectación de un frente ocluido de carácter cálido y una temperatura ambiental muy baja de rondaría los 10º y una temperatura del agua de mar entorno a los 14º. Este era el panorama medio-ambiental al que nos enfrentábamos, condiciones por cierto muy habituales en estas fechas por la costa asturiana. Sobre la posibilidad de ser sorprendidos por una fuerte racha de viento que hiciese escorar súbitamente la embarcación (en el caso de los monocascos principalmente), no solamente se pondría en riesgo un aparejo no adaptado para tales circunstancias (disminución de la superficie vélica) si no que una tripulación en cubierta o en la bañera despistada y sin adoptar las medidas de seguridad adecuadas, pudiera ser catapultada de manera súbita al agua.


Mientras en el exterior la situación amenazaba con una noche dura y desagradable, por el interior del catamarán iban pasando los diferentes grupos de guardias para atender a la instrumentación electrónica. El uso y compresión del radar, la vigilancia del plooter de navegación que contiene las cartas náuticas electrónicas, los sensores que indican la intensidad, dirección de viento y ángulo respecto al rumbo de la embarcación, el control del piloto automático... nos muestran parámetros elementales para asumir con seguridad y confianza este tipo de navegación donde los sentidos humanos quedan en franca desigualdad.

Aunque el interior de la embarcación aseguraba unas condiciones excelentes de resguardo y confort en los momentos más difíciles, los alumnos prefirieron mantenerse en el exterior y atender directamente sus responsabilidades como pilotos y vigilantes (el puente exterior cuenta con repetidores de la mayoría de los parámetros electrónicos de ayuda a la navegación). Unas condiciones cada vez más duras, la falta de experiencia y horas de navegación, les aconsejaba estar el menor tiempo posible en el interior atendiendo a la instrumentación accediendo solo cuando salían de guardia y se refugiaban en el camarote para poder entrar en calor y conciliar a duras penas un escaso periodo de sueño. Por la noche se pierde la referencia visual del horizonte, el cual hace que los sentidos encuentren en él la verticalidad y el equilibrio. La única referencia es la cubierta de la embarcación y ésta pudiera estar oscilando de manera impredecible muchos grados respecto al plano horizontal, por ello no es extraño que aparezcan síntomas de mareo y en algunas ocasiones con cuadros bastante severos. Afortunadamente nuestros alumnos aguantaron en general bastante bien las difíciles circunstancias y la experiencia sólo se saldó con ligeros síntomas de mareo.


La mar y el viento fue en aumento a medida que nos dirigíamos hacia el norte del Cabo Peñas y quedamos fuera de su resguardo. Las condiciones se fueron deteriorando poco a poco hasta llegar a sufrir una mar muy inconfortable con olas próximas a los dos metros de altura e incrementos de viento que llegaron a los veintiocho nudos. No obstante, y aunque el piloto automático realizó la mayoría del trabajo, siempre hubo momentos para gobernar a mano y sentir la sensación de navegar a ocho nudos. La velocidad de la embarcación se mantuvo durante toda la noche entre los seis y los nueve nudos. Al ir deteriorándose las condiciones de la mar y viento cuando nos encontrábamos a diez millas al norte del Cabo Peñas, decidimos virar y arrumbar hacia el SE para intentar mantenernos al relativo socaire del cabo, maniobra ésta que repetimos varias veces en el transcurso de la noche.


Las guardias se fueron sucediendo cada dos horas y a medida que pasaba el tiempo la lluvia y el frío ejercía sobre todos una intensa sensación de inconfortabilidad como consecuencia del fuerte viento que produjo una sensación térmica muy baja. Los peor parados fueron los equipos de guardia a medida que se iban turnando, los cuales afortunadamente estaban bien equipados, aunque a más de uno le sorprendió la dureza de un mar Cantábrico que puede actuar de manera muy enérgica y agresiva.


La experiencia, aunque difícil y delicada, estaba siendo óptima. Lejos de unas condiciones favorables donde el curso se hubiera convertido en un paseo bajo las estrellas, las circunstancias hicieron reflexionar al conjunto de los alumnos al enfrentarse a una realidad que siempre hay que tener en cuenta cuando se asumen (o se pretenden asumir) ambiciosos programas de navegación. Los rostros y gestos mostrados durante la guardia o a la salida de ésta, reflejan la dureza de las condiciones que experimentaron, y ahora, conocedores de ello, tienen un buen punto de referencia y reflexión para ordenar y organizar sus futuras navegaciones nocturnas en base a la experiencia adquirida en aguas cantábricas, uno de los más duros escenarios marítimos de nuestro país.



Por nuestra parte quedamos muy satisfechos del desarrollo de la actividad, habiendo tenido una vez más la oportunidad de llevar a nuestros alumnos a la realidad de la mar sin maquillajes ni romanticismos excesivos. La navegación nocturna esconde muchos enigmas, la mayoría de ellos muy satisfactorios y de los que todos estamos dispuestos a vivir y disfrutar... ¡pero! el navegante de crucero debe de estar preparado para quedarse con todo el lote: con lo bueno, lo menos bueno y lo malo.


Tras navegar setenta millas en el transcurso de las doce horas que duró el curso práctico, nos volvimos a encontrar en las cercanías de las instalaciones portuarias del Musel arrumbando hacia el puerto deportivo Marina Yates del Principado donde tiene la base el catamarán. Ya en aguas calmas, con vientos ligeros y con una temperatura que seguía siendo muy baja, la experiencia estaba llegando a su fin. Una lluvia copiosa hizo también acto de presencia en las últimas millas la cual no nos abandonó hasta el desembarque.


Al fondo se encontraba la ciudad de Gijón bajo un cielo cubierto por nubes bajas que continuaban amenazantes y filtraban la luz de un amanecer que invadía todo con el gris clásico de estas latitudes en los periodos de mal tiempo. Nos hemos sentido muy orgullosos de nuestros alumnos, de su capacidad para afrontar circunstancias duras en la navegación, de su disciplina y compañerismo, de su resistencia y abnegación. Por todo ello les felicitamos y auguramos un futuro náutico prometedor, con conocimiento, con experiencia, con criterio y determinación, lo cual sin duda alguna contribuirá definitivamente a formar marinos deportivos conscientes y responsables. Y sólo siendo conscientes y responsables estarán en condiciones de disfrutar de un mundo de libertad y sensaciones como el que nos ofrece la navegación a vela de crucero.


La experiencia vivida pudiera parecer que no fomenta ni alienta la afición por la navegación deportiva, pero es parte de la realidad y es nuestra obligación y objetividad mostrárosla. La otra parte, y que afortunadamente suele darse en la inmensa mayoría de las ocasiones, es la siguiente: una vez que se conocen y se experimentan los riesgos que se derivan de la navegación nocturna y se han tomado todas las medidas de seguridad, las noches que no presentan mal tiempo, se pueden y se deben disfrutar plenamente. La oscuridad siempre viene precedida por el crepúsculo vespertino, ese telón que poco a poco se va cerrando dando por terminada la vida diurna. Las constelaciones, las estrellas, los planetas, la luna, los meteoritos, el verdadero universo aparece ante los navegantes mostrándonos nuestra insignificancia. Momentos para la reflexión... para el recuerdo... para la ilusión... para el entusiasmo... para la añoranza... para la alegría... Y sin que a penas nos demos cuenta, un nuevo día quiere hacer acto de presencia y preciosos crepúsculos matutinos nos sorprenden con sus variopintas formas y colores.

Volveremos a organizar un curso de las mismas características para el próximo mes de julio que es cuando podremos volver a contar con la disponibilidad de la embarcación. Los interesados pueden realizar sus reservas escribiéndonos a velerotintin@gmail.com. Un cordial saludo. Isabel&Guillermo


NAVEGAMOS CONTIGO
Como ya os informamos en el anterior reportaje, hemos abierto un nuevo periodo para que los interesados se inscriban en el CURSO PRÁCTICO DE ALTO RENDIMIENTO: NAVEGAMOS CONTIGO. Os rogamos que leáis atentamente el dossier al que podéis acceder pinchando directamente sobre el siguiente cartel anunciador. Para cualquier información complementaria, escribirnos a velerotintin@gmail.com


 
CURSOS Y CONFERENCIAS EN ESPAÑA
Durante nuestra estancia en España, y de igual forma que en años anteriores, intervendremos en varios actos públicos con conferencias y cursos organizados por diferentes entidades de eminente carácter náutico de nuestro país (a medida que se vayan organizando os iremos informando puntualmente). Si estás o conoces a alguien interesado en nuestra colaboración, rogamos te pongas en contacto con nosotros a través del correo electrónico: velerotintin@gmail.com. Las actividades se encuadran en las siguientes modalidades:

CHARLAS o CONFERENCIAS divulgativas de la navegación de crucero desde la perspectiva de los transmundistas náuticos (duración 2 horas).

Curso: LA SEGURIDAD, PILAR FUNDAMENTAL DE LA NAVEGACIÓN (duración 15 horas)

Curso: METEOROLOGÍA PRÁCTICA (adaptado al área geográfica que se precise) (duración 15 horas)

Curso: ASPECTOS TÉCNICOS Y ORGANIZATIVOS DE LA NAVEGACIÓN DEPORTIVA (duración 15 horas)


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