37º.- IMAGENES Y TEMPORALES
Cruzar los mares y vivir en ellos, siempre tiene sus momentos buenos y experiencias menos gratificantes. Navegar por el Mundo requiere acogerse a un contrato con la naturaleza donde entran en juego todos los condicionantes. La permanencia ilimitada en la mar, significa que el paso del tiempo, con el consiguiente cambio en las condiciones medio ambientales, formarán parte de la vida y por lo tanto se deberá estar dispuesto para afrontar las más variopintas circunstancias
Como ya os comentamos en los reportajes que vamos subiendo diariamente al blog adjunto (http://singladurastintin.blogspot.com/) han sido muchos los lugares visitados desde que zarpamos de Gold Coast. En algunas zonas nos hemos visto obligados a tomar un mooring como consecuencia de una acertada política de protección de los arrecifes de coral
Hemos podido comprobar que estas instalaciones están realizadas a conciencia y son de total confianza. Cada mooring tiene una tableta donde se especifica, para que tipo de embarcación, que desplazamiento y hasta que intensidad de viento se puede estar amarrado a él. Aunque la mayoría de las embarcaciones se amarran al chicote, nosotros preferimos suspender la baliza con el fin de que no esté golpeando el casco en las encalmadas
Destacando entre la densa foresta, siempre hay detalles curiosos. La naturaleza no deja de sorprendernos con formas caprichosas que llaman nuestra atención y nos invitan a visitarla más de cerca
¡Auténticas olas de piedra! Es difícil comprender cual ha sido el procedimiento de erosión por el que la naturaleza esculpe estas maravillas naturales (incluidos todos los componentes de la imagen...)
La mayoría de las islas visitadas hasta ahora, son graníticas. Algunas esgrimen impresionantes murallones que caen directamente al mar y en otros lugares, donde la vegetación lo permite, grandes bloques se apiñan en pronunciados valles
Multitud de pequeños riachuelos culebrean tortuosamente descendiendo desde importantes alturas y nutriendo la exuberante vegetación
Suponemos la existencia de muchos seres vivientes entre la maraña natural. Y cuando nos vemos sorprendidos por ellos nos damos cuenta que Australia en una tierra de gigantismos. Este lagarto superaba con creces el metro de envergadura, no se sorprendió en demasía, mantuvo la distancia, nos observó y abandonó el lugar parsimoniosamente
La naturaleza aprovecha todas las oportunidades que le brinda la vida y por muy sorprendente que nos parezca, no son casos aislados y curiosos
Cuando las condiciones meteorológicas cambian, cuando la temperatura, la presión, la humedad... entran en conflicto y pugnan por el equilibrio, se desata lo que los humanos llamamos: un temporal. Todo comienza sin brusquedades...
y quizás se desprenden aguaceros de forma alegre que ayudan a mantener desalada la cubierta de la embarcación, dan la posibilidad de recoger agua o simplemente incitan a un día de lectura y recogimiento...
Afortunadamente los modernos sistemas de comunicaciones y los sofisticados métodos de predicción, avisan normalmente con suficiente anticipación de la irrupción de fuertes vientos e importantes cambios meteorológicos
Estas imágenes corresponden al temporal que sufrimos hace escasas fechas fondeados en Magnetic Island y de cuyas características ya reportamos en el blog adjunto
Así amaneció tras una noche infernal donde nuestra principal preocupación fueron las evoluciones y maniobras de algunos barcos que garrearon en plena oscuridad y cuando los elementos se mostraron más virulentos
Lo peor ya había pasado, por fin la intensidad del viento amainaba y los veleros que se habían encontrado en dificultades consiguieron fondear adecuada y firmemente. Al fondo se ve un velero que cuando garreó por segunda vez se vino contra el Tin Tin y afortunadamente la situación se salvó gracias a nuestra permanente vigilancia de barlovento
En este momento de la mañana, las condiciones seguían mejorando, el viento estaba establecido entre los 28 y los 32 nudos. Así se presentaba la ensenada por el través de babor. Cuesta imaginar cual fue la panorámica entre las 02.00 y las 04.00 horas de la madrugada cuando el temporal desataba toda su furia con vientos sostenidos de entre 38 y 45 nudos
Afortunadamente en el Tin Tin cumplimos con un estricto protocolo de fondeo que nos posibilita afrontar estas circunstancias con todas las garantías de éxito. Pero, aunque la mayoría de las embarcaciones trasmundistas, fondean adecuadamente, siempre existen desaprensivos que no sólo ponen en riesgo sus embarcaciones sino que atentan contra la seguridad de las demás. Sus técnicas y equipo de fondeo no son los adecuados. Es inadmisible que un velero garree dos veces en menos de dos horas, y que encima tenga la desfachatez de situarse a barlovento de la flota. Pero bueno, esto es lo que hay. No es la primera vez que nos ocurre, por ello, a veces, somos capaces de prever un incidente de este tipo, incluso, antes de que la propia tripulación del barco en conflicto se entere.
Si deseáis leer el conjunto del reportaje sobre el caso que estamos comentando, os invitamos a que accedáis al blog adjunto pinchando en la columna de la izquierda, arriba, en la frase que parpadea con el mensaje: ESTAMOS NAVEGANDO, SIGUENOS AQUI. El artículo se titula: Gajes del oficio.







