martes, julio 24

Tin Tin en Indonesia, primera arribada en Kupang


41º.- LLEGADA A INDONESIA, KUPANG (ISLA DE TIMOR)


Después de recorrer 472 millas desde Darwin en Australia, recalamos en la isla de Timor, concretamente en la localidad de Kupang. La travesía por el Mar de Timor, duró cuatro días con vientos flojos portantes y corrientes que unas veces eran favorables y otras contrarias. Los ortos y los ocasos se fueron alternando dejando espectaculares imágenes. (Suponemos que nos estáis siguiendo a través del blog adjunto donde reportamos diariamente, si no es así, podéis acceder haciendo click en la columna de la izquierda de esta página, arriba del todo, donde trae: ESTAMOS NAVEGANDO, SÍGUENOS AQUÍ).


La mar presentó, por momentos, el aspecto de la siguiente imagen en los cuales aprovechamos para exponer al escaso viento los 110 metros cuadrados de vela con los que cuenta el Tin Tin entre la mayor y el génova. Los vientos, al ser muy empopados, no permitieron utilizar el asimétrico de forma cómoda, así que la disposición del aparejo a “orejas de burro” fue la tónica general . Afortunadamente la mayoría del tiempo que duró la travesía, siempre hubo entre 10 y 20 nudos lo cual nos posibilitó realizar una velocidad media de cinco nudos.


De nuevo los delfines fueron fieles compañeros de viaje durante muchas millas. Una nutrida familia de estos magníficos animales se entretuvo alrededor del Tin Tin deleitándonos con sus evoluciones, las cuales se centraban principalmente en la proa, cruzando el tajamar alternativamente e incluso tropezando unos con otros. Sentados en la cubierta de proa, los escuchábamos emitir el sutil silbido con el que se comunican. En un momento determinado, cuando se sienten observados, se giran y nadan de lado con el fin de poder vernos ellos también. Son unas criaturas entrañables y muy inteligentes que no dudan en interactuar con el ser humano y sus artilugios de navegación.


Cerca de nuestro destino, y después de una larga noche en la que luchamos para no avanzar demasiado rápido esperando el amanecer, nos afectó una fuerte corriente favorable a la que se le sumó un viento de 25 nudos. Llegamos a quitar todo el trapo y quedarnos al garete mientras el GPS indicaba una velocidad efectiva por encima de los cuatro nudos. Afortunadamente la dirección en la que nos trasladábamos era la adecuada: hacia el estrecho de Roti, que separa la isla de Timor de la isla de Roti. Con precisión, nos encontramos en el lugar adecuado en el momento adecuado: al amanecer.


Siempre procuramos realizar las recaladas en lugares desconocidos con luz diurna con el fin de controlar visualmente cualquier obstáculo que se pudiera presentar. No importa la cantidad y calidad de la información con la que contemos del lugar. La oscuridad no es buena consejera en una maniobra de acercamiento a tierra, pudiera ocultar pequeños objetos imposibles de detectar por el radar, como son balizas de pescadores, cabos, plásticos... En esta ocasión la corriente de marea creaba en el centro del canal una mar inconfortable con olas y corrientes en todas las direcciones. El día hizo acto de presencia y entonces decidimos realizar la aproximación final.


Como es preceptivo legalmente, cada vez que se entra en un nuevo país se deben de enarbolar a estribor la bandera de cortesía (pabellón del país que se visita) y bajo ella la que corresponde a la letra Q (amarilla) del sistema internacional de señales que significa que el barco y su tripulación no portan enfermedades infecto-contagiosas y se pide libre plática (se solicita permiso para desembarcar). Esta última bandera se arriará una vez que los oficiales de cuarentena/sanidad visiten la embarcación y concedan el permiso oportuno.


Y la que sigue es la primera imagen que hemos tenido de Kupang. Por cierto, en el año 1789 fue aquí donde desembarcó en capitán Bligh de la Bounty después de haber sido destituido del mando como consecuencia de un motin a bordo y haber navegado junto con sus leales ¡más de 4000 millas en una barquichuela sin cubierta! Por aquel entonces la isla de Timor era colonia holandesa y todo ello ha quedado reflejado en las diferentes versiones que el cine ha llevado a la gran pantalla.


 Y por fin el Tin Tin arrió su hierro en tierras indonesias, un inmenso país con más de 190.000.000 de personas distribuidas por un archipiélago que lo componen 13.677 islas con 300 diferentes grupos étnicos que hablan 580 lenguajes y dialectos. Todo un mundo por descubrir.


 La ciudad de Kupang invade la mar de forma literal. Las edificaciones de primera línea tienen prácticamente sus ventanas en la vertical del agua, y lo que pudiera ser un lujo en nuestra cultura, suponemos que aquí se convierte en un riesgo durante la temporada de huracanes o ante la posibilidad de un eventual tsunami.


 De golpe nos hemos encontrado con un nuevo concepto y diseño en las embarcaciones locales. Estas han cambiado radicalmente su apariencia semejándose más a la idea que se tiene sobre las naves orientales. Variopintas, en forma de carroza unas veces, estilizadas otras como la que muestra la imagen, pero que jamás dejan impasible al observador.


Gran parte de la ciudad costera, como decíamos, cae al mar, dando la sensación de estar presente ante un muro o fortaleza. No obstante la ciudad de Kupang es muy extensa hacia el interior contando con multitud de barrios donde se agrupan las comunidades de las diferentes etnias religiosas.


El primer punto al que nos dirigimos al desembarcar fue al Club Náutico Lavalón donde habíamos quedado con el que sería nuestro agente Mr. Napa Rachman, el cual gestionaría ante las autoridades todos los trámites burocráticos de entrada en el país. Mr. Napa es una persona seria, habla inglés y sabe perfectamente desenvolverse entre los entresijos legales. Por otro lado está siempre muy dispuesto a ayudar en lo que sea necesario y sus consejos y asesoramiento son muy importantes a la hora de dar los primeros pasos por el nuevo país.


El Club Náutico Lavalón es un lugar sencillo, gerenciado por Mr. Edwin, donde se ofrece información sobre Timor Oeste e Indonesia en general. Habla inglés y también está dispuesto a ayudar en todo lo necesario. Por otro lado las instalaciones ponen a disposición de los navegantes y turistas en general una señal wifi de Internet gratuita. También ofrecen bebidas y comidas tradicionales.


Una vez con la documentación en regla y debidamente asesorados, comenzamos la visita a la ciudad recorriendo las principales calles, las cuales, dependiendo del momento del día, podían estar abarrotadas o semivacías como muestra la siguiente imagen.

Pero en un principio, no hay nada mejor que dirigirse a los mercados para conocer de primera mano el acontecer diario de la población. Por otro lado ello nos posibilita acceder a los productos frescos de abastecimiento normal, a las más exóticas ofertas desconocidas hasta entonces, es el momento más adecuado para practicar el uso de las primeras palabras en indonesio... terimakasi... selamaltpagi... sila... berapa? (gracias... buenos días...por favor ...cuanto?) y por otro lado habituarse también al uso de la moneda local y su valor de cambio con el euro o el dólar estadounidense.


La forma de venta tradicional de productos frescos no varía en gran manera entre los países humildes de la tierra. No obstante cada lugar tiene sus matices que lo hace especial y singular. Indonesia sin lugar a dudas es el paraíso de la sonrisa, donde nosotros somos lo extraño, lo exótico.


 Un producto que no habíamos visto habitualmente con anterioridad, es el pescado seco. Todo lo que veis en la siguiente imagen son peces deshidratados al sol y un jovial indonesio que nos muestra parte de su gran oferta. También podéis comprobar que la mayoría de los pescados son extremadamente pequeños, alevines en su mayoría.



Costumbres y tradiciones muy arraigadas en estas culturas donde el “pescadito frito” asiático representa por aquí la esquilmación de los mares al capturar los inmaduros y dejar en un futuro incierto gran parte de la alimentación básica de estos pueblos.


 Y como no podía ser de otra manera, Asia es el paraíso del arroz y por lo tanto existe una gran oferta de este producto con sus diferentes tipos y calidades imposibles de distinguir para nosotros.


Esta es una muestra de la ámplia oferta de ajos que se extendía por todo el mercado. Junto a éstos, otros productos son absolutamente desconocidos para nosotros. Tiempo tendremos para probarlos, sobre todo seducidos por la simpatía que irradian la mayoría de los vendedores indonesios.


 Cerca del mercado pasamos por una especie de piscina pública donde hay una bomba muy rudimentaria que la alimenta extrayendo el agua del subsuelo.

 

 A diferencia de las piscinas a las que estamos acostumbrados, estas instalaciones cumplen una misión sanitaria de indudable valor, ya que la gente aprovecha para realizar su higiene personal y al mismo tiempo lavar la ropa.


 Pues esta es una pequeña muestra de nuestra incipiente experiencia por tierras indonesias en la isla de Timor. En breve zarparemos para la isla de Rinca y Comodo, donde esperamos perdernos durante una temporada y conocer uno de los símbolos más característicos de este país, el dragón de Comodo. Y como no puede ser de otra manera, realizaremos un extenso reportaje, que a la mínima oportunidad de obtener una señal de Internet, lo subiremos aquí. En la imagen, nuestro amanecer del tercer día en Kupang, isla de Timor, Indonesia, nuestra puerta a Asia.



8 comentarios:

  1. Estupendo reportaje para una maravillosa travesía.
    Para cuando los libros?
    Un abrazo.

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    1. Hola, muchas gracias. Los trabajos de los libros se encuentran en este momento en el departamento de preimpresión de Gráficas Lar (Publilar) y está previsto que vean la luz coincidentes con nuestra visita a España para el próximo mes de Noviembre. Un abrazo. Isabel&Guillermo

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  2. Como siempre, magnífica descripción del paisaje y paisanaje.
    Un abrazo desde Oviedo.

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    1. Gracias Paco, hacemos lo que podemos, y en esta ocasión si que nos ha costado como consecuencia de no disponer de una buena señal de Internet. Un abrazo. Isabel&Guillermo

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  3. Respuestas
    1. Muchas gracias Antonio. Recibe un cordial saludo. Isabel&Guillermo

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    2. Buenas noches aquí en el Cabo Peñas.....Después de una semana muy muy movida en el plano laboral y tambien en el lúdico con las Jornadas Noegapolis que organiza entre otra vuestro amigo Franky , puedo leer este reportaje con tranquilidad, ya le había dado un somero repaso cuando lo publicasteis.

      Desde de gente plenamente feliz, y como siempre debe ser una sensación única zambullirse en una nueva cultura y totalmente diferente a la occidental.

      Buena daros las gracias de nuevo por esta enciclopedia que nos estáis dejando y daros un abrazo desde uno de los consejos mas a la Norte de España

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  4. Si por Indonesia encontráis a la Perla de Labuán, sin que se entere Sandokán que tiene malas pulgas le pedís el teléfono, que del resto ya me encargo yo.
    Un fuerte abrazo.

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