miércoles, septiembre 12

Bali, la isla de los dioses


45.- BALI, LA ISLA DE LOS DIOSES


Aprovechando la avería en la bomba de circulación del sistema de refrigeración del motor propulsor y mientras esperábamos por las piezas de repuesto que nos suministrarían desde Nueva Zelanda, hemos realizado un tour cultural por la isla. Para ello comentamos con un conductor que nos brindó su servicios, que queríamos visitar algunos aspectos de la cultura indonesia, pero fuera de los trayectos turísticos. Con mucho acierto, nos fue avisando de diferentes ceremonias que forman parte de la vida normal del balinés. Sorprendidos, admirados, ilusionados, os mostramos una pequeña muestra representativa de lo que hemos experimentado entre ritos, dioses y simbolismos.



De todos los reportajes que os hemos mostrado hasta ahora, este ha sido el más difícil de elaborar. Y no precisamente por la prosa, la cual fluye fácilmente cuando se está describiendo in situ lo que acontece a tu alrededor, sino por que hemos tenido que escoger un número determinado de fotografías de las miles que contienen nuestros archivos. ¿Como explicar en un breve reportaje todas las vivencias y sensaciones que hemos vivido estos días? Este es el gran reto...




Deberíamos pasar un largo proceso de estudio para conocer e identificar correctamente los numerosos dioses y divinidades que componen las tres principales religiones existentes actualmente en Indonesia: la hinduista, la budista y la musulmana. Pero esperando la máxima indulgencia por vuestra parte, vamos a omitir las referencias específicas de la mayoría de las imágenes con el fin de no cometer imperdonables errores u omisiones y evitar así la cólera de los dioses. Por razones culturales, proximidad geográfica e impacto mediático, la religión musulmana es sobradamente conocida por la mayoría de nuestros seguidores y por lo tanto, en este reportaje nos vamos a centrar en la hinduista y budista. Bali es una isla que rebosa misticismo hasta el punto que la inmensa mayoría de las casas y negocios, tienen frente a la puerta pequeños altares donde diariamente se colocan diferentes ofrendas para los dioses. La imagen muestra a dos personajes que corresponden al hinduismo, religión ésta mayoritaria en la isla y que son muy habituales en la cultura balinesa.




En esta isla proliferan los templos y en ellos se muestran multitud de efigies extraordinariamente bellas y púlcramente trabajadas en piedra. Por otro lado y como hemos podido observar, la profusión de detalles que expresan estas imágenes son sorprendentes combinadas con una rica filigrana que caracteriza una cultura donde se venera la pureza y la perfección.

Otras imágenes son más curiosas si cabe y nadie queda impasible ante su presencia. Quizás este Buda esté lamentando la ignorancia y conducta del ser humano y se lamente de su humilde capacidad para cambiar la correspondencia de sentimientos encontrados entre su propio origen y el mundo que lo rodea.


Visitamos también un templo chino que pasaba absolutamente desapercibido en su ubicación, pero que en su interior mostraba una esplendorosa muestra de una historia ancestral donde el detalle es consustancial a su cultura.




Este templo chino, está dedicado a una trilogía de creencias u divinidades que obedece al nombre de Tri Dharma y como es costumbre en todas las religiones del mundo, su simbología consigue impactar al neófito en este campo. De todas formas la esvástica que se muestra aquí nada tiene que ver con la ideología nazi, es muchísimo más antigua. En el budismo es un símbolo de protección mientras que en el hinduismo representa lo sagrado y el buen auspicio.



Este templo está bellamente decorado con espectaculares pinturas que representan diversos hechos históricos mitificados con el tiempo y donde tampoco faltan imágenes de guerreros en clara lucha por su perfección espiritual, aunque a algunos se nos haga difícil entender la relación entre la violencia y el equilibrio.



Tuvimos la oportunidad de conocer y hablar extensamente con uno de los principales monjes, Hendri Setiawan, quién muy amablemente se brindó a explicarnos multitud de cosas de su religión y del templo en un inglés muy aceptable. Por otro lado calculó nuestro horóscopo chino, correspondiendo el símbolo de la Cabra a Isabel y el Gallo a Guillermo cuyas especificaciones, debemos de reconocer, que fueron muy acertadas.


En otro momento visitamos un templo hinduista, un lugar espectacular, rodeado de paz y con miles de imágenes simbolizando cientos de escenas. Estos templos se caracterizan por lo intrincado de sus formas y por una estética muy singular. Los hinduistas tiene tres dioses principales: el de la creación, el protector y el de la destrucción (que nos perdonen los eruditos si no estamos del todo acertados...) y los tres cierran un círculo coherente de nacimiento,vida y muerte.


Los indonesios hinduistas, son muy celosos de sus ritos y tradiciones. A la llegada al templo nos obligaron a portar el correspondiente sarong, obligación ésta que contó con todo nuestro beneplácito. Y ataviados para la ocasión, recorrimos el lugar preguntándonos infinidad de cuestiones relativas a sus creencias y severamente impactados por los simbolismos que se mostraban.


Y aquí os presentamos a Agung Ngurah, guardián del templo hindú y con quien tuvimos el placer de charlar durante varias horas con la asistencia de un inglés muy limitado y gran profusión del lenguaje internacional de los signos.


En otra ocasión, nuestro conductor, nos informó de que en un pueblo cercano se estaba desarrollando un rito funerario. Le mostramos nuestras reticencias ante el hecho de presentarnos, cámaras en mano, en una casa privada y pasando por una situación tan delicada... pero al poco tiempo nos convenció de que seríamos bienvenidos y formaríamos parte de la comunidad, ya que la familia del difunto no nos vería como extranjeros u occidentales, sino como dos seres humanos más. ¡Partimos de inmediato! Cuando llegamos, en la acera y colindante con la casa en cuestión, nos encontramos con esta especie de carroza preparada para trasladar al finado hasta el punto donde sería incinerado. Cuando nos vieron en el exterior de la morada, fuimos inmediatamente invitados a entrar.


En la entrada un señor cantaba micrófono en mano, lo que nos pareció una melodía triste y muy sentida. Por un megáfono, sus notas se extendían por gran parte de la población donde residían. Mucha gente en el interior de la casa, todos ataviados con sus trajes tradicionales, sonrisas ante nuestra presencia, muestras de bienvenida y aceptación. Nos mostraron el lugar donde se encontraba el muerto mientras en el exterior preparaban una especie de “camilla” que se ve en la fotografía en donde sería trasladado en la “carroza” que esperaba en el exterior. Un olor extraño y al mismo tiempo agradable impregnó todo el lugar. Ante nuestra extrañeza nos explicaron que estaban cubriendo el cadáver con grasa aromatizada con el fin de que optimizar la combustión...


Tuvimos la oportunidad de hablar con el hermano y familia directa del difunto, los cuales, lejos de mostrar dolor y tristeza, se presentaban con una alegría difícil de explicar. Mitad ilusión por la nueva etapa que iba a emprender su pariente y al mismo tiempo con la extrañeza de quien ya no puede disfrutar de su presencia. Al poco tiempo se reunió en la antesala de la casa un nutrido grupo de músicos, los cuales nos deleitaron con las más auténticas y tradicionales melodías. Previamente había estado otro grupo de músicos, menos numeroso, tocando unos instrumentos de percusión absolutamente desconocidos para nosotros. No dábamos credibilidad a nuestra suerte por estar presenciando y formando parte de aquel ritual y disfrutamos de una realidad inmersa en las raíces más profundas del pueblo indonesio.


A las pocas horas arrancó la comitiva mientras los músicos continuaban tocando melodías de acordes muy bellos para nuestros sentidos. Fuera de la población nos desviamos hacia un templo en un alto donde parecía ser el lugar habitual para las cremaciones. Así mismo la familia y acompañantes nos reunimos ante unas mesas donde se ofrecía fruta y agua. Prácticamente sin darnos cuenta una llamarada impresionante rodeó la estructura funeraria mientras se producía un silencio solamente alterado por el crujir de los bambús al crepitar por el fuego. El hecho congeló nuestros cuerpos. Absortos por el ambiente y respetuosos por el momento, no nos atrevimos a contaminar el ambiente con el clik de nuestras cámaras. A los pocos minutos un nuevo grupo musical hizo acto de presencia en la escena y con sus melodías la situación se relajó.



Muy rápidamente todo quedó en un montón de brasas y cenizas. Solo se había librado un colorido paraguas que sirviera de parasol al difunto y el cual tampoco se libró de las llamas como podéis observar en la fotografía. Mientras tanto la gente charlaba distendidamente y algunos de los presentes se empezaron a interesar por nuestras personas, lo cual nos dio pie, una vez más, para departir con el pueblo llano e intercambiar simpatía y buenos deseos.



En otro momento tuvimos la ocasión de asistir a un rito budista por el que se purificaba a un recién nacido. Todo ello tuvo lugar en un esplendoroso templo al que llegamos un día por la tarde y quedamos sorprendidos por la extensión de las instalaciones, su pulcritud y paz. De nuevo se nos invitó a portar un sarong los cuales incorporamos a nuestra indumentaria como pudimos y con resultados bastante dispares tal y como se muestra en la fotografía.


Multitud de representaciones de Buda invadían el lugar, pero de todas ellas resaltaba la que se encontraba en el centro ceremonial. De la sencillez y misticismo primigenio del hombre/deidad desnudo, humilde, asceta y armónico, a la visión humana simulando el dorado del oro y las filigranas más complejas como reverencia a la divinidad a través de la opulencia.


El arte tallado en piedra que inunda cada rincón del templo es magnificente y admirable, con tal perfección de estilo que los motivos resaltan más por su emotividad que por su relieve.


Imágenes llenas de simbolismo con cuatro caras que parecen estar apuntando a los cuatro puntos cardinales, aunque en su misticismo signifique la cuarta dimensión del espíritu humano o las cuatro faces de un dios. Otras efigies muestran simbolismos secretos en aptitudes gestuales tan solo para los iniciados.

La parte mitad humana mitad venerable, se hizo presente ante los asistentes y con palabras serenas purificó al recién nacido tras una larga ceremonia llena de oraciones y cantos. Pese a recibir sus palabras alteradas y distorsionadas por las ondas electromagnéticas que transcribían el sonido a través de la megafonía, el monje creó un ambiente de serenidad indiscutible a su alrededor, mientras que Isabel yacía sentada con las mujeres y Guillermo compartía un escaso espacio entre los hombres.
Y para finalizar os dejamos una bella imagen de una flor de loto, las cuales decoran con su belleza la mayoría de los templos visitados como común denominador entre los diferentes ritos y creencias. Indonesia, un mundo de misticismo donde hemos sido bienvenidos, no por ser turistas u occidentales, sino por ser seres humanos. Gracias.
Como siempre deseamos que os guste este reportaje y esperamos vuestros comentarios. Por otro lado informaros de que hemos abierto un nuevo blog adjunto específicamente destinado a los libros que sacaremos al mercado para el próximo mes de noviembre coincidente con nuestra visita a España y al que podéis acceder tocando en el botón superior a este reportaje que dice: PRÓXIMA PUBLICACIÓN DE NUESTROS LIBROS. También recordaros que a través de ESTAMOS NAVEGANDO, SÍGUENOS AQUÍ (en la columna de la izquierda, arriba del todo), podréis seguir nuestras singladuras diariamente.

8 comentarios:

  1. Como siempre, conociendo el mundo a travez de sus ojos, gracias :)

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  2. jooooo, qué poquito se me hace..... vuelvo tan rápido a la realidad que se me hace cortito. Espero que lo disfrutéis por todos nosotros. Creo que a muchos nos gustaría compartir esas sensaciones tan intensas. Sobre todo el no sentirse turista sino uno más que forma parte del todo. Es la mejor manera de ver el mundo... sentirse parte del mundo y que te lo hagan sentir. Os mandamos un fuerte abrazo y esperamos que todo siga saliendo bien.......... a ver qué pasa con esos repuestos..... aunque a pesar de la tardanza, lo estáis aprovechando en cultura.
    Más abrazos desde Cantabria-España. Estibaliz& familia

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  3. Complicado ver este reportaje con un movil y más aún escribir un comentario... Regresaremos a casa en unos días y tendremos mas tiempo y mejores medios para seguiros; entretanto, nos arreglaremos con la pantalla pequeñita. Deseamos que reparéis la bomba sin más contratiempos y podais continuar viaje.

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  4. Siempre me maravillo.......todos y cada uno son diferentes los reportajes y vivencias,recuerdo los reportajes de las singladuras cuando me daba el aire en la cara...jeje , este lo puedo incluso oler......espero que te acuerdes de el ruido de la sidra al caer en el vaso y su olor conjuntado con la esplosion de sabores en boca....ya falta poco......

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  5. Hacer que los que os seguimos podamos soñar ya es un logro suficiente pero lo que me parece increíble es el sueño que vosotros mismos vivís diariamente. Algo que os trabajáis cada minuto a bordo del Tin Tin. Poder experimentar todas esas vivencias tan fantásticas no tiene precio. Disfrutadlo que así también lo disfrutamos nosotros.

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  6. Fantástica entrada!!! Nos hacéis sentir con muchas ganas de alcanzaros!! Un placer leeros!! Buena proa!!

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  7. Hola amigos, muchas gracias por vuestros comentarios. La reparación del motor, aunque larga, complicada y esforzada, ha sido un éxito y en breve emprenderemos viaje hacia Malasia. El próximo reportaje será concretamente sobre la reparación. Os seguimos informando a través del blog adjunto (arriba del todo a la derecha donde dice: ESTAMOS NAVEGANDO, SIGUENOS AQUI). Un fuerte abrazo para todos. Isabel&Guillermo

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